El que no respeta las ideas de los demás carece de inteligencia. Es simple. Pensar que solamente tú puedes sentir tu patria y los demás no, es de ser animal. Como los espaldas plateadas de la selva. Todo el mundo puede sentir su lengua y su cultura. Sobre la superioridad también hay mucho de que hablar, al final, a todos los cerdos les llega su San Martín, de eso no cabe duda. El odio es malo para la salud, así pues, los que odian no se cuidan mucho, seguro que la mayoría fuma más de un paquete de tabaco al día, seguro que muchas veces beben más de la cuenta, en fin, que los que odian a los que piensan diferente (odiar, al fin y al cabo) son poco inteligentes, carecen de respeto, faltos de humanidad, carentes de sentido común, en otras palabras, animales...
Para los que no se hayan enterado aún, esto va para unos y para otros, para los antiespañoles y para los anticatalanistas, PARA TODOS.
No se dan cuenta que estos odios (pensamientos acuñados a fuego en su mente por gente más lista) son votos, poder para unos pocos. Te hacen creer (los políticos) que los catalanes son malos, y los fines de semana quedan en Cadaqués para comerse una paella de 40 pavos la cabeza. Los otros no son menos y te hacen creer que los españoles son unos garrulos, malos y quedan el el Codo para comerse unas tapas de callos.
Una cosa está clara, lástima hay que sentir por los pobrecitos ignorantes que odian sin más, sin conocer a las personas.
La encuesta está medio bien expuesta, pues hay una realidad: Muchos españoles odian a los catalanes en general, no hace falta que sean indepes, odian todo lo que huela a catalán (cosa de envidia y de falta de personalidad) y muchos catalanes odian a los españoles, no hace falta que sean del PP, odian a todo lo que huela español.
Yo personalmente me muevo más en el terreno personal y sentimental (
soy catalán), me gusta sentir mi lengua, mi cultura y me jode los que vienen de listos, superiores, etc,e intentan manipular a los pobres ignorantes, cabeza huecas sin nada en la sesera propensos al odio. Sean del lado que sean.
Por cierto, mi lengua y mi cultura son más antiguas que muchas. I mi senyera, de las más antiguas de Europa, mucho más que la española, asi que legitimidad para pensar y sentir lo que me dé la gana, tengo para rato, por no hablar de mi parlamento, el cual ha sido vilipendiado con las armas de los animales (1714).
Eso sí, no odio porqué no me aporta nada, es fútil;
solo amo mi cultura y respeto la de los demás